Uno de los errores más comunes por parte de las mujeres es que no saben cómo aceptar los piropos.

Imaginemos que el hombre aprovecha todo su atrevimiento, con la mano sudada y la voz temblando y le dice a la mujer que es hermosa y fantástica. La mujer se avergüenza y le contesta una tontería.

Hombre: Estás fantástica con este vestido.
Mujer: Qué va. Ya no me queda tan bien porque es viejo y me encuentro gorda.

Si un hombre te ama de verdad

Hombre: Te quedan muy bien estos pendientes.
Mujer: Uffff, ya son muy viejos, me los pongo muy pocas veces.

La única cosa importante es aceptar el piropo, dar las gracias y sonreír. No empieces a justificarte, no te asustes, no digas “qué va”, no seas modesta, no te turbes, no huyas. Alégrate y dale las gracias, luego sigue la conversación donde la habéis dejado.

Muchas no se atreven a alegrarse, piensan que aceptando el piropo el chico las encontrará presumidas. Por eso prefieren contestar algo así: “qué va, no es cierto, no soy tan buena”. Con esto solo consiguen que el hombre piense que no tiene buen gusto, buena vista o que valora mal. Desparecerá de un segundo al otro la poca confienza que tiene en sí mismo. Además la mayoría de los hombres no se da cuenta si de un día para el otro te tiñes de rubia a pelirroja.

Pues, si se da cuenta de algún cambio significa que lo está intentando con todas sus fuerzas, por eso tú tienes que apreciarlo, porque si no, no lo volverás a experimentar frecuentemente. Es mucho mejor si le contestas algo parecido: “Muchas gracias, me alegro de que lo pienses” o “Es muy amable por tu parte”.

Muchas piensan erróneamente, y creen que han de compensar al momento el halago: “¿Dices que mi vestido es bonito? Qué va, tu vestimenta me gusta mucho más” No hace falta hacerlo, es una tontería.

Otra regla importante es no provocar para que te halaguen. Ni siquiera si tienes un vestido nuevo o has perdido 3 kilos y medio, tienes nuevo peinado, etc… No le preguntes:

“¿Estoy guapa?”
“¿Te gusto?”
“¿Qué te parece mi nuevo vestido?”
“¿Qué te parece mi nuevo look?”

CONCLUYENDO: si alguien te dice un piropo, disfruta del momento, dale las gracias y úsalo en tu favor. El alma de la mujer se nutre de los piropos, los detalles que le hacen estar segura de sí misma y le proporcionan la armonía espiritual para sentirse  fabulosa. Por tanto, ¡no los malgastes!

A pesar de ello, con frecuencia veo que las mujeres no valoran adecadamente las alabanzas y piropos que reciben. Tal vez no entiendan cuáles son los roles de una mujer y cuál es el papel de un hombre. Tal vez esperen que les llamará Brad Pitt o George Clooney para decirles que el nuevo look les queda genial. Eso se llama egoismo prepotente. Dejemos que el hombre nos cace.

Un consejo már: si quieres recibir más piropos, si quieres conocer cómo y en qué piensan los hombres puedes encontrar más información en relación en  los capítulos “La mujer y el hombre” y “Mandar al hombre” del libro Cómo Recuperar a tu Ex.